Streaming desde el fin del mundo
Hay lugares que durante años existieron solo en los mapas, en los libros o en relatos que parecían imposibles de comprobar. Isla de los Estados es uno de ellos. Salvaje, lejana, mítica. Y por primera vez, también fue escenario de una transmisión en vivo.

Desde CHEStream tuvimos el privilegio de participar del primer streaming realizado desde la Isla de los Estados, en el marco de la expedición Aquí hay dragones, dirigida por el navegante y explorador Roberto Ulloa.
No fue solo una transmisión: fue una experiencia compartida desde uno de los territorios más remotos del país.
Transmitir desde donde casi no hay señal
La emisión se realizó desde nuestro canal de CHEStream, en conjunto con dos proyectos que aportaron una mirada fundamental desde la arqueología, la historia y la memoria:
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Arqueología Histórica Frontera
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Objetos Memoria Malvinas
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Transmitir desde la Isla de los Estados no es algo habitual. Parte de lo que lo hizo posible fue que el equipo de la expedición cuenta en la isla con una antena Starlink, lo que permitió sostener la conexión en un entorno donde la comunicación suele ser casi inexistente.
Esa combinación entre tecnología, investigación y territorio extremo hizo posible algo inédito: llevar en vivo un espacio que históricamente estuvo aislado del resto del país.
Las voces desde la Isla
Las voces principales de la transmisión fueron quienes estaban allí, trabajando en el territorio y construyendo conocimiento desde hace años:
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Alejandra Raies
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Carlos Landa
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Nicolás Ciarlo
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Sebastián Ávila
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En tiempo real compartieron miradas, hallazgos, preguntas y reflexiones sobre la Isla, su historia y los objetos que aún hoy siguen hablando del pasado.
El estudio en Buenos Aires
Mientras la Isla hablaba, desde Buenos Aires el streaming se sostenía en tiempo real.
En los estudios de CHEStream estuvo Ariel Lopez, fundador de CHEStream, a cargo de la parte técnica y de la operación general de la transmisión, haciendo posible el enlace entre uno de los territorios más extremos del país y quienes seguían el vivo desde distintos puntos.
Desde el estudio se coordinó la señal, se sostuvo la conexión con la Isla y se garantizó que las voces que hablaban desde el fin del mundo llegaran de manera clara y continua a la audiencia.
La conducción estuvo a cargo de Melina y Astrid, quienes acompañaron el relato, ordenaron las intervenciones y tendieron el puente entre las voces en la Isla y el público.
Así, el streaming se convirtió en un verdadero diálogo entre el trabajo de campo y el estudio, entre el viento del sur y las pantallas urbanas.
Aquí hay dragones
La expedición Aquí hay dragones propone volver a mirar el mapa con otros ojos. Explorar, navegar, investigar y narrar un territorio que durante siglos fue pensado como un borde, como un límite.
Bajo la dirección de Roberto Ulloa, el equipo combina travesía marítima, arqueología e historia, generando un cruce poco habitual entre ciencia, experiencia y divulgación.
Que CHEStream haya podido acompañar ese recorrido con una transmisión en vivo fue una forma de poner la tecnología al servicio del relato, sin solemnidad, sin distancia, con preguntas, silencios y asombro genuino.
Por qué lo hacemos
En CHEStream creemos que el streaming no tiene que quedarse encerrado en un estudio.
También puede ser una herramienta para salir al encuentro de los lugares donde el conocimiento se produce, incluso en condiciones adversas.
Transmitir desde Isla de los Estados fue un hito técnico.
Pero sobre todo fue una confirmación de algo que nos define:
escuchar a quienes investigan, acompañar procesos reales y generar relatos que conecten territorio, memoria y presente.
Bitácora
Latitud incierta. Viento cruzado. Señal inestable.
Desde un estudio en Buenos Aires, sostuvimos un hilo invisible hasta la Isla de los Estados. Del otro lado, voces trabajando en el territorio; de este, pantallas, consolas y una certeza: valía la pena intentarlo.
Esta bitácora no registra millas ni coordenadas, sino conexiones.
Acá Ariel Lopez, fundador de CHEStream, que estuvé a cargo de la operación técnica de un streaming que unió arqueología, memoria y presente. Una navegación breve, intensa y compartida, que confirmó que incluso en los bordes del mapa todavía hay historias esperando ser escuchadas.
